
Noruega tiene apenas un 3% de su territorio apto para cultivos agrícolas, el resto de su extensión son montañas, fiordos y bosques. La tierra adecuada para esta labor es muy poca, y cada metro que se puede cultivar se cuida con el fin de lograr su conservación.
A la baja cantidad de territorio en condiciones para ejercer la agricultura se suma el largo invierno y la escasez de luz durante mucho tiempo. A pesar de esos inconvenientes, cada estación exige una estrategia distinta y cada cosecha es un gran logro. Aunque por lo general son pequeñas granjas de expertas familias, que ejercen la agricultura.
Los cultivos dependen de la estación
De acuerdo con la región de Noruega, así mismo son las condiciones y formas de siembra. En el norte, la temporada de cultivo es más corta que en el resto del país, y se cultivan patatas; bayas como frambuesas, grosellas y arándanos; hierbas resistentes y hortalizas de raíz, entre las que se encuentran el nabo, papas, cebolla, zanahoria y el colirrábano.
Mientras que el sur del país es productor de manzana, peras, ciruelas, cerezas, sidras, bayas, fresas, frambuesas, moras y grosellas rojas y negras.
Esta labor se concentra especialmente en el verano, que corresponde a finales de mayo y al inicio de septiembre, con una temporada muy corta por el clima ártico.
En invernaderos, la temporada se extiende de abril a septiembre, permitiendo cultivos más largos y aprovechando el sol de medianoche, lo que se conoce como primavera tardía u otoño temprano.
Desde mayo y hasta octubre es el tiempo de recolectar bayas silvestres en los bosques.
La tecnología es básica para la agricultura noruega
Lo que permite que los cultivos funcionen en estas condiciones es la tecnología: invernaderos climatizados, sensores de humedad, sistemas de riego inteligentes y maquinaria adaptada al terreno.
La agricultura es lo que mantiene vivas las zonas rurales de Noruega, genera empleos locales y conservando parte del abastecimiento alimentario.
Cabe anotar que, gracias a su clima suave, la región de Noruega con mayor concentración de cultivos agrícolas, especialmente granos y hortalizas, es el sureste del país.


