
Los más de 200 años de historia de la ciudad de Bodø, la han visto pasar por múltiples facetas evolutivas. Desde la fundación de un pequeño asentamiento pesquero (llamado entonces Hundholmen) hasta la reconstrucción y transformación realizada tras la devastación de la guerra. Hoy, Bodø es una ciudad que además de ser un centro económico, se ha hecho de prestigio cultural en Europa por sus propios medios.
Contexto geográfico e histórico
Con sus aproximados 53 mil habitantes, Bodø es la capital de la región de Nordland, ubicada justo al norte del Círculo Polar Ártico. Abarca zonas de fiordos y montañas, además, cuenta con múltiples islas. Casi dos tercios del territorio se encuentran por debajo de los 60 metros del nivel del mar y generan un ecosistema peculiar denominado marisma.
El centro del municipio se encuentra en la península de Bodø, que cuenta con una playa especialmente ancha. Tras la playa inician abruptamente una serie de levantamientos montañoso que alcanzan hasta 1.284 metros de altitud (Lurfjelltinden).
A pesar de que obtuvo el estatus comercial en 1816, no fue sino hasta 1837 que se convirtió en municipio. Hubo que esperar hasta 1860 y 1870 para que el municipio comenzara a resaltar tras un auge proveniente de la pesca del arenque. A pesar de ello, hasta los años de la Segunda Guerra Mundial siguió siendo una ciudad pequeña.
En 1940 la ciudad fue bombardeada por los alemanes, 30 bombarderos destruyeron alrededor de 800 casas y estructuras. Tras su reconstrucción ocurrió una enorme modernización de la arquitectura urbana. Para 1951 la ciudad fue elegida como ubicación para la mayor base aérea de Noruega, con miras a sustentar la estrategia de la OTAN frente a la URSS.
Una vez convertida en centro militar, la ciudad experimentó un crecimiento sin precedentes, llegando a más que triplicar su población desde la posguerra a la actualidad. Además, es una de las ciudades noruegas que mantiene un ritmo de crecimiento positivo en los últimos años.

| Foto: Henrik Dvergsdal, CC BY 4.0, via Wikimedia Commons
Bodø como Capital Europea de la Cultura
En el año 2019 se confirmó que para el año 2024, Bodø (junto con toda la región de Nordland) se convertiría en Capital Europea de la Cultura, convirtiéndose en la tercera ciudad noruega en conseguir este titulo (tras Bergen en 2000 y Stavanger en 2008) y la primera dentro del Círculo Polar Ártico.
Un apartado curioso de dicho capitulo es que para el proceso de selección y en el momento de postulación la ciudad no recibió apoyo estatal. Puntualmente, la entonces ministra de cultura decidió no proceder con la solicitud del municipio de recibir apoyo económico por valor de 100 millones de coronas para tal fin. El ministerio negó la ayuda y recomendó a la ciudad presentarse en futuras convocatorias.
A pesar de la negativa, las autoridades locales presentaron la candidatura y convocaron esfuerzos de empresas locales para abordar el financiamiento del proyecto. Finalmente, consiguieron ser seleccionados y como era de esperarse, el acontecimiento logró la atención nacional, poniendo a Bodø como destino turístico europeo.
Durante el año cultural se celebraron y organizaron más de mil eventos, contando con la participación de personalidades nacionales y políticas. Se estima que, gracias a esto, ese año la ciudad contó con hasta 350 mil personas, entre nacionales y extranjeros.



