El gran mapa conocido como “Carta Marina”, se considera el primer mapa impreso de los países nórdicos y constituye un pilar de la cartografía moderna en Europa.

El arzobispo sueco Olaus Magnus publicó en 1539 el que se convertiría en el primer mapa detallado y exhaustivo de los países nórdicos. Durante los doce años de su producción, Magnus estuvo recopilando, aprendiendo y plasmando en el mapa información sobre la historia, cultura, economía y forma de vida de los pobladores del norte de Europa. En su sed de satisfacer la curiosidad de la Europa continental por el norte, Olaus también retrató (e inmortalizó) a los monstruos y criaturas provenientes de mitos o historias locales.
La creación e hitos de la Carta Marina
El gran y detallado mapa, conocido como “Carta Marina”, fue impreso por partes en las imprentas de Venecia (Italia), bajo las instrucciones y bocetos del clérigo. Contó inicialmente con descripciones en latín, italiano y alemán. Lo componen nueve láminas que forman un mapa de 125 cm de alto y 170 cm de ancho.
La obra se considera el primer mapa impreso de los países nórdicos y constituye un pilar de la cartografía moderna en Europa. La carta fue el trabajo inicial del que también es considerado el primer historiador de los países nórdicos, una enciclopedia de 22 tomos que narra detalladamente la historia, cultura y costumbres de los habitantes del norte “La historia de los pueblos nórdicos” .
El objetivo de Olaus era corresponder a la curiosidad y dudas sobre el tema. En ese entonces, Europa tenía hambre de expansión cultural y geográfica. Además, con el mapa pretendía mostrar a las autoridades papales la gran extensión geográfica, poblacional y recursos a los que se renunciaba como parte de los efectos de la Reforma Luterana.
El mapa y el trabajo histórico posterior influenciaron de manera determinante y por siglos los idearios europeos de las tierras del norte.
Un mapa con monstruos en los mares
Mas allá de la alta precisión técnica para la época, y el tremendo trabajo de investigación histórica y cultural que refleja, la Carta Marina también es famoso por ser uno de los primeros mapas que popularizó en el imaginario popular de la época la existencia de terribles e infernales monstruos que yacían en el mar y pululaban especialmente frente a la cuenca de la costa noruega.
Las ilustraciones de los monstruos generaron pavor en muchos, e inspiración en otros tantos. Incluso, el mismo Julio Verne lo cita como parte e inspiración terrorífica en su famoso libro “Veinte mil leguas de viaje submarino“:
“…No sólo se ha afirmado que estos
Julio Verne
pulpos podían arrastrar barcos, sino que un cierto
Olaus Magnus habla de un cefalópodo, de una milla
de largo, que se parecía más a una isla que un animal”
Magnus también es citado numerosas veces en los trabajos del húngaro Bernard Heuvelmans sobre “La Gran Serpiente Marina“, quien lo denomina como “el iniciador del imaginario gráfico sobre los grandes monstruos marinos en la Edad Moderna”.
Serpientes gigantes, dragones, monstruos marinos que luchan contra crustáceos gigantes, remolinos que hunden barcos, bestias que atacan barcos o que son cazadas por los mismos…solo hay que detenerse un poco a observar y disfrutar cada detalle de riqueza conceptual y artística que pulula por todo el mapa de la Carta Marina, cuya versión original digitalizada se encuentra disponible en el portal de la plataforma nórdica Alvin para la preservación de la herencia cultural, y cuya versión a color nos permitimos compartir.



