
El pasado domingo 6 de junio se llevó a cabo la exposición de arte “Invisible-Visible: Todos bajo el mismo cielo” en la comuna de Målselv. En la exhibición, auspiciada y promovida por la Cruz Roja, y con el apoyo de SpareBank 1 Nord-Norge, se presentaron las obras de artistas extranjeros aficionados, habitantes de los centros de recepción y acogida a solicitantes de asilo de las comunas de Finnsnes, Sjøvegan, Setermoen y Målselv.
Todos bajo el mismo cielo: La expresión humana a través del arte
La concepción del evento surgió con la idea de dar voz a aquellos que la tienen más silenciada, de hacer visible lo invisible. Una oportunidad para compartir los pensamientos, emociones, sentimientos, sueños y experiencias de aquellos seres humanos en condiciones de migración forzada; con quienes independientemente del tiempo, lugar y condiciones, compartimos el mismo cielo.
Desde los horrores de la guerra hasta la esperanza de una vida mejor, pasando por la incertidumbre de los días largos y las noches eternas, la motivación y la fe para persistir y reiniciar la vida en un lugar lejano del hogar. Alrededor de una docena de obras fueron expuestas en una galería del centro de Målselv. Comprendían desde pinturas y fotografías hasta esculturas talladas en madera.
Ninguno de los artistas participantes es un artista profesional, y parte del desarrollo de la exposición consistió en la motivación y asesoría para la materialización de la concepciones e ideas de los participantes, y para la culminación satisfactoria de las obras.

Una oportunidad para compartir y conocer otras realidades
El proyecto fue originalmente concebido, iniciado y curado por Pooyan Jalilvand, un artista visual y curador de arte iraní, quien fungió como la fuerza líder detrás de toda la iniciativa. Durante meses trabajó en cercanía con la comunidad de participantes e instituciones noruegas, con el objetivo de encontrar los recursos y facilitar las condiciones necesarias para la mejor expresión posible de los artistas. La Cruz Roja Noruega fue la responsable de coordinar las actividades y necesidades logísticas de la exposición.
Uno de los aspectos más interesantes de la exposición fue la oportunidad que tuvieron los asistentes de interactuar directamente con los autores de las obras. Hubo intercambio de historias, experiencias, ideas, de palabras, gestos de apoyo y de emociones. Por unos instantes, se logró generar un espacio común en el que seres humanos de tan diversas nacionalidades, culturas e historias de vida, habitaron bajo el mismo cielo.
La necesidad de comunicación es una característica intrínseca de la especie humana, y hay ocasiones en las que las palabras se pueden quedar cortas, o en las que existan barreras a la expresión como la diferencia idiomática. Es allí donde aparece la alternativa de la expresión artística como un lenguaje universal. Que existan personas e instituciones que coloquen su interés, esfuerzo y disposición en dar voz a aquellas personas que usualmente están ocultas u olvidadas, constituye una luz de esperanza para algunos, y una senda de integración y armonía para todos.


