
Por lo regular, la primavera en Noruega va de marzo a mayo. Es la época en que los días se alargan, la naturaleza resalta, la nieve se desvanece, nacen los cauces de los ríos y las cascadas, los árboles comienzan a florecer, los fiordos se llenan de agua de deshielo, las montañas se iluminan y las laderas reverdecen. El renacer de la naturaleza es el protagonista.
En el norte, mientras los días se alargan, ocasionalmente se pueden ver auroras boreales y participar en diferentes actividades deportivas. Es cuando los noruegos disfrutan del utepils (cerveza al aire libre) bajo un rayo de sol y esperan con ansias la llegada del 17 de mayo, el Día Nacional. Para ellos, esa fecha marca la cima de la primavera.
La primavera en Noruega no es solo un cambio de estación. Es una recuperación física y mental después del invierno, el encierro y la luz artificial. Es ver cómo, una vez más, lograron superar otro invierno. Se sacan las bicicletas y se empieza a cambiar la rutina. Aunque haga frío, es común ver gente en las terrazas tomando el sol, caminando sobre ríos y lagos congelados, pescando, subiendo montañas y haciendo actividades al aire libre.
Es la hora de los trabajos de casa
Los vecinos se reúnen para hacer reparaciones en las zonas comunes. Es normal ver a la gente pintando y arreglando fachadas, terrazas, garajes, jardines y haciendo mantenimiento a todo lo que el invierno dañó. Es el momento en que la sociedad se aleja un poco de la pantalla y vuelve a lo básico en cuanto el clima lo permite.
La primavera en Noruega enseña a desconfiar del clima
La primavera llega cuando la tierra empieza a oler a humedad después del deshielo. Ahí es cuando la gente siente el cambio: mejora el humor, las charlas son más relajadas y hasta el silencio parece desaparecer.
Pero no se puede confiar en el clima. Un día puede amanecer soleado y terminar con una nevada digna de diciembre. Por eso no hay que guardar los guantes ni los abrigos.
Si se encuentra en Noruega por esta época, no se asuste. Solo disfrute el momento: el clima hace el resto. Porque la primavera en Noruega es única.


