Ubicado en el corazón del parque urbano más grande de Oslo (frognerparken), Vigelandsparken (el parque de Vigeland) se destaca por ser el parque artístico más grande del mundo, contando con más de 200 esculturas expuestas en aproximadamente 37 hectáreas de extensión.

El artista detrás de Vigelandsparken
El escultor Gustav Vigeland es considerado uno de los artistas más destacados en la historia del arte noruego. Durante su vida produjo decenas de miles de obras incluyendo esculturas, grabados en madera y dibujos, muchos de ellos de gran calidad, otros tantos construidos como monumentos a personalidades históricas en distintos lugares del país. Dominó la escena artística durante principios del siglo XX, en el que se destaca Vigelandsparken, considerado como su obra maestra.
El parque de esculturas comprende la vida de trabajo del autor, cuenta con más de 200 esculturas en granito, bronce y hierro forjado. Aunque los planos iniciales se remontan a la década de 1890, fue en el año 1924 que comenzó a materializarse la visión de Gustav, con la instalación de la Fuente de Vigeland. El propio autor creó el diseño arquitectónico, fue responsable de su gestión y forjador de lar verjas de hierro que rodean el recinto.
Conoce algunas de sus esculturas:
La fuente
En el centro de una cuenca, seis gigantes sostienen un gran platón del que caen 27 mil litros de agua por minuto. Los hombres que sostienen la fuente están representados en distintas edades, lo que puede interpretarse como el trabajo arduo bajo el peso de la vida.
Alrededor de la fuente hay 20 árboles en grupos, que simbolizan una expresión romántica de la relación del hombre con la naturaleza. Se representan también las etapas de la vida: infancia, adolescencia, adultez, vejez y muerte.

El Puente
Un puente de piedra de 100 metros de largo y 15 metros de ancho lleva hasta “La fuente”. En este, se encuentran dispuestas 58 esculturas de bronce con faroles en ellas. Las figuras representadas comprenden niños, mujeres y hombres. Además, las figuras están flanqueadas por una especie de lagartos en piedra, que simbolizan la amenaza constate del mal. En un extremo el hombre triunfa, en el otro una mujer se rinde. En el puente se encuentra la famosa figura de un bebé enojado.

El monolito
Un monolito de 17 metros de altura se ubica en la parte más alta del parque. La escultura fue tallada de un solo bloque de piedra, y representa a 121 figuras humanas que se entremezclan y flotan juntas. Hay figuras de hombres y mujeres de todas las edades y la parte alta está coronada por niños. Se interpreta esta figura como una visión de la resurrección y los deseos de espiritualidad humana.

La rueda de la vida
Hacia el oeste del monolito se erige un monumento circular en bronce. Una especie de corona giratoria está conformada por mujeres, hombres y niños entrelazados, unidos perpetuamente y conformando un símbolo de la eternidad. La rueda resume la visión principal del autor con el parque: sus reflexiones sobre el recorrido de la vida desde la cuna hasta la muerte, pasando por las alegrías, tristezas, batallas, dolores y sueños eternos.

Las verjas con hierro forjado
Gustav Vigeland trabajó con hierro forjado para crear las rejas que rodean el parque, así como sus puertas principales. Contó con la ayuda del herrero Alfred Mikkelsen. Hasta un total de 5 herreros trabajaron bajo su supervisión y materializaron los bocetos dibujados a mano por el autor. Por otro lado, hasta doce artesanos lo apoyaron en labores de manejo del yeso y tallado de piedra. Todos se trataban con respeto mutuo y se referían a Vigeland como “el maestro”.




