
Trondheim es la tercera ciudad más grande de Noruega y fue fundada por un rey santo hace más de mil años. Además, fue la capital del país durante la Era Vikinga. También es conocida por ser sede de la universidad más grande de Noruega, ¡casi uno de cada cinco de sus habitantes estudia en ella! Planeando mantenerse como el corazón tecnológico del país, y su catedral es destino de miles de visitantes y peregrinos.
Cimentada por reyes religiosos
Trondheim es sin duda la ciudad más grande del condado de Trøndelag. Pero, aunque llegó a ser la capital de Noruega (desde su fundación hasta 1217), la capital actual del condado es Steinkjer, un municipio con alrededor de 10 veces menos población. En 2018, los noruegos decidieron que lo mejor sería distribuir el poder y evitar centralizarlo en la histórica gran ciudad.
Entonces se llamaba Nidaros y fue fundada en año 997 por el rey Olav Tryggvason. Considerado fundador de la Iglesia Cristiana Noruega. Años más tarde, en el año 1030, la iglesia del lugar acogió los restos del rey Olav Haraldsson, canonizado poco tiempo después, y cuyo culto se extendió rápidamente por Europa, convirtiendo a Nidaros en uno de los destinos más importantes de un peregrinaje religioso que aun se mantiene hasta nuestros días.
Convertida en capital eclesiástica de Noruega, la afluencia de personas convirtió a Nidaros en “la metrópolis Noruega”. Luego de 1150, la sencilla iglesia se había convertido en una imponente catedral, sede del arzobispado noruego y depositario de la urna con los restos del santo rey.
Pronto, el arzobispado se convirtió en el mayor terrateniente del país. La ciudad recaudaba grandes sumas de dinero. Esto permitió la prosperidad de comerciantes y artesanos que dependían de las actividades y planes del arzobispo.

Trondheim luego del poder eclesiástico
Tras los efectos de la peste negra y la reforma, el crecimiento y desarrollo de la ciudad se vio gravemente afectado. El vacío de poder dejado por la iglesia fue ocupado por los burgueses y comerciantes, que encontraron la manera de mantener a la ciudad como uno de los principales centros económicos del país.
Para los 1600, la ciudad se convirtió en un importante centro exportador de madera, tablones y alquitrán a los Países Bajos. El auge fue tal que la ciudad se pobló de inmigrantes de clases altas, que obtuvieron la ciudadanía para gestionar sus negocios desde el lugar.
Para el siglo XVIII la ciudad había resistido algunos intentos de asedio suecos. Tras uno de ellos tuvo que ser reconstruida y fortalecida. Luego de ahuyentar a los invasores, la ciudad entró en una nueva época de esplendor, en la que los adinerados de la ciudad construyeron palacios y fincas.
A finales del siglo XIX, la vieja burguesía mercantil fue reemplazada por familias comerciantes de las áreas rurales. Trondheim se modernizó con las llegadas de los barcos de vapor y el ferrocarril, la creación de nuevos distritos portuarios y el desarrollo consecuente de la industria mecánica y naval.

La ciudad en la era moderna
Trondheim se estaba transformando en una ciudad de ladrillo hasta la llegada de la Primera Guerra Mundial. En 1900 se convirtió en la sede de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTH), y posteriormente evitó sufrir daños importantes durante la segunda guerra mundial.
Desde mediados de los años 50, la población del casco urbano se disgregó a áreas más rurales, gracias al automóvil. El empleo creció continuamente hasta los años 70, y para 1968 se fusionó la NTH con la Universidad Noruega de Educación y la Sociedad Noruega de Ciencias, dando lugar en 1996 a la NTNU, en torno a la cual crecieron institutos de investigación como SINTEF y numerosas empresas tecnológicas internacionales, además de un fuerte polo sanitario encabezado por el Hospital de San Olaf (universitario desde 2002).
Se estima que, de los 220 mil habitantes actuales de Trondheim, casi 40 mil son estudiantes de la NTNU (alrededor del 17% de la población).



